El empeño por convertir a los Gigantes del Cibao en el equipo más fuerte del torneo y hacerlo brillar con luz propia me hizo asumir esta responsabilidad, por la que me siento honrado y orgulloso.
El crecimiento que mostramos en la temporada anterior, nos hizo dar un paso agigantado hacía el respeto que necesita cualquier organización pública o privada.
Una de nuestras metas principales es seguir fortaleciendo ese respeto, dentro y fuera del terreno de juego.
La gerencia que encabezo reconoce que los Gigantes del Cibao han dado un gran salto, con jugadores que han entendido que la unión es lo principal para lograr los objetivos, por lo que debemos seguir esforzándonos para que esa unidad se mantenga y así alcanzar los propósitos que tenemos.
Entendemos que las exigencias de nuestros seguidores serán mayores, debido al gran desempeño que tuvimos el año pasado, cuando logramos imponer un récord de victorias seguidas en el torneo, con 14 y de triunfos consecutivos en el Julián Javier (12).
En la actualidad, a pesar de sólo tener diez años de existencia, nos hemos posicionado dentro de los mejores equipos de la Liga Dominicana. Pero no estamos conformes, por lo que trabajamos sin descanso para subir al puesto número uno. Nuestra filosofía como organización es crear un ambiente, donde todos los que confluyen en ella la hagan suya, sin importar el nivel que tengan.
Tenemos el compromiso de seguir fortaleciendo nuestra imagen, para que nuestros seguidores se sientan orgullosos de ser de los Gigantes del Cibao. Para cumplir con esos objetivos tenemos en carpeta agilizar el mercadeo combinado con la gran actuación que esperamos de nuestros jugadores.
Mi familia encabezada por mi padre Alberto, mi madre Ana, mi esposa Arleen, mi niña Annabelle, y todos los que me acompañan en la directiva que me corresponde dirigir seguimos en la misma línea de subir hasta el punto más alto de la cima junto a los que hicieron realidad de crear la franquicia Nordeste Baseball Club, S.A. en las personas de Julián Javier, inmortal del deporte dominicano; el monseñor Jesús María de Jesús Moya, Siquio NG de la Rosa, Isocrátes Peña Reyes, José Aníbal García, Celso Isidro Ventura, Carlos Eliseo Negrín, Abraham Abukarma, Rafael y Miguel Ángel Almánzar, José Adolfo, Bienvenido Khoury, Juan Cristian Maluf y otras personalidades que aportaron su granito de arena para que el Cibao tenga un segundo equipo en el torneo de béisbol invernal.
Aceptamos el reto y le pedimos a Dios todo poderoso que nos ilumine para tomar las mejores decisiones que puedan guiar a nuestro club, a ser los próximos campeones del venidero torneo.
Laurentino Genao
Presidente Gigantes del Cibao